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La Rioja, Chilecito

Posted on Abr 19, 2019 by in América, Argentina, La Rioja | 0 comments

La Rioja

Ruta 40 , Region Cuyo

Ya nos han preguntado por qué nuestro paso por Chilecito fue fugaz, y es que apenas  llegamos fuimos a preguntar a turismo, y sólo nos entregaron un mapa y nos dijeron que lo que estaba en el mapa era todo lo que se podía hacer, lamentamos la poca actitud de servicio de la persona que nos atendió, a la que se le pasó por alto recordarnos que estábamos en vísperas de los 300 años de chilecito y un gran festejo. Lo supimos cuando alguien nos comentó una foto de Facebook estando nosotros en Catamarca.

Después buscando un lugar para dormir, siguiendoalgunas indicaciones del mapa, y algunos recuerdos del Javi de su anterior estadía ahí, llegamos a Santa Florentina, un lugar tranquilo para pasar la noche. Charlando con gente de ahí, supimos que los hornos de fundición estaban a unas cuadras, por lo que fuimos a conocer. Desde lo alto se puede ver también una vista panorámica de la ciudad y las sierras del Paiman con un cristo que cuida  a toda la ciudad.

Una de las primeras noches durmiendo en la calle

Fue nuestra primera noche durmiendo en la calle, y no nos podemos quejar. Estacionamos frente a la Capillita Virgen del Rosario, y cocinamos en la vereda. En un momento sentimos unos pasos que corrían y nos asustamos, acostumbrados a la inseguridad y a vivir alertas, cuando miramos eran burros que en la noche bajan a comer a la plaza. Así fue que ese día los burros fueron los vecinos más cercanos y vimos como diez ir y venir por al ladito nuestro.

Base de Mina Mejicana

Al día siguiente, intentamos entrar a la segunda base de la mina  La Mejicana, Santa Florentina, pero estaba cerrado, nadie supo explicarnos el por qué, subimos hasta ahí y tuvimos que volver porque el portón de acceso estaba cerrado con llave. De bajada recorrimos un tramo junto al cable carril, una terrible obra de ingeniería de esa época, de 35 km de recorrido, consta de 262 torres, un túnel, y 9 estaciones. Al pié del teleférico se encuentran las ruinas de la estación Nro 1 y el museo del Cablecarril. Aunque un poco sucio y descuidado, guarda tesoros de la época, y lo más importante para nosotros, un libro de fotografías de uno de los ingenieros que trabajó un tiempo en la construcción del teleférico, donde documentó muchos momentos cotidianos de la vida de los obreros y de las mulas, primeras protagonistas de la historia.

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